"Yo no sé hablar como todos, mis palabras suenan extrañas y vienen de lejos,

de donde no es, de los encuentros con nadie.

¿Qué artículos de consumo fabricar con mi melancolía a perpetuidad?"

Alejandra Pizarnik


Mostrando entradas con la etiqueta Janis Joplin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Janis Joplin. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de abril de 2010

A Woman Left Lonely

-A Darkbantha y a Janis Joplin-



De hastío se va llenando también la noche. De palabras retenidas por silencios coagulados. En el día la apetencia, en la sombras la abstinencia. Y las jornadas la van endiosando, envejeciendo, hostigando.

En la radio, o en mi cabeza, no sé muy bien donde se encuentra la mujer que grita:

A woman left lonely will soon grow tired of waiting.
She'll do crazy things on lonely occasions.


De mareas trastornadas, remolinos perturbados, de palabras verticales pronunciadas por un sexo enardecido; se va vaciando la noche de inaudibles maullidos.

Makes a touchy situation
when a good face come into your head.

Y así las fiebres de la noche irán quemando a una mujer abandonada, entretanto en la radio se atropellan los vocablos horizontales de una muchacha que va llegando a pedazos hasta mi cama.

lunes, 22 de marzo de 2010

Canciones para mi muerte

“Sí, mejor me muero de noche que de un infarto,

cuando se esté acabando para no perdérmela,

para desvelarme entre letras ajenas y no soñar con el subconsciente…

Mejor me trago el silencio para que no me carcoma,

mejor hago el bullicio para que en mi no more.”

Quería compartir con ustedes este fragmento de un poema que escribió una buena amiga mía, Jessica Castañeda (Darkbantha). El poema se llama A La Noche. Estas cinco líneas me fulminaron cuando me lo recito, y desde entonces, cada vez que lo escucho, pienso que a mí también me gustaría morirme de noche, todo de noche, toda la noche, hasta que acabe.

No he sido muy constante con Ángel Lunático, lo sé. Me disculpo. Ando bajito de defensas, mi capacidad de sorprenderme está averiada, y en parte, es la que me hace funcionar los dedos cuando tecleo.

Pero cosas como estos versos de mi amiga me hacen insistir en mi intento por lograr buenas cosas.

Por ahora, quiero comenzar algo que he pensado desde hace un tiempo: las canciones para mi funeral. Siempre me he soñado mi funeral, como quien sueña con su día de boda o el nacimiento de un hijo. Yo sueño mi funeral porque, aunque es posible que no esté (jajaja), quiero que sea lo suficientemente ameno para los que tendrán que soportarlo (que no serán muchos, creo).

Si mi vida no tiene una banda sonora -y eso que por momentos me parece escuchar una voz en off narrándola-, por lo menos que mi muerte la tenga.

Comienzo con este tema, el tema que siempre nombro como la 'canción para mi muerte'. Se llama Kozmic Blues, y no podía ser de nadie más que de mi brujita cósmica Janis Joplin:

Creo que esta nena será la encargada general de aquella noche... son varios temas de ella los que llenarán estas entradas, que espero -si la creatividad me lo permite-, vengan acompañadas de un escrito.

Kozmic Blues aparece en el album I Got Dem Ol' Kozmic Blues Again Mama! de 1969.

A Janis llegué por mi hermana, la primera canción que escuché fue Piece of My Heart. Nunca me atreví a pasar de esa primera canción del cassette que mi hermana tenía de la Joplin, si acaso el comienzo de otra de las canciones pero inmediatamente lo detenía para devolverlo al pegajoso coro de: take it (take another piece of my heart now baby), have a... hasta que un buen día (creo que de noche), me atreví a pasar a la siguiente, que comenzaba así pero diferente: Summertime, child livin' is easy... diferente porque no fue sólo esa frase, fue un infarto fulminante, un disparo certero a algún lugar de mi cuerpo que bien pudo ser el hígado o un poco más arriba o más abajo... mejor dicho, fue toda una balacera.

Throad Trigger, Janis Joplin... Janie's got a gun / Janie's got a gun / her whole world's come undone from lookin' straight at the sun...

...I better hold it now, I better need it, yeah, I better use it till the day I die.

miércoles, 24 de junio de 2009

Ay, Este Azul.

“¡Ay!, este azul que les quiero contar cómo fue, por momentos se queda en mi piel, ilustrándome el paisaje aquél… ¡Ay! este azul, sólo quiere quedarse en mi voz como un duende mojando mi envés, este azul es un niño, tal vez” Ay, Este Azul - Pacho Cabral


I got the blues, es como se dice en ingles que se está triste, como melancólico. Por eso el Blues, y quizá también por eso Janis era tan triste, si vivía escuchando Blues día y noche hasta que se quebró. Su vida y su Blues Cósmico. Se quebró toda, pero quién diría, si siempre se la veía entre carcajadas. La bruja cósmica.

Qué bien suena esa expresión: I got the blues. Es como ponerse todo azul. Uno se imagina así y como que se le viene toda la nostalgia del mundo encima, todo el cielo pesa sobre uno.

I got the blues… algún día escuché decir a alguien que la nostalgia era un sentimiento enfermo pero muy fértil. Tenía razón. Los mejores poemas que he leído fueron escritos con la luz apagada, el sombrero colgado, llorados a lágrima viva como diría Girondo.

“¡Llorar todo el insomnio y todo el día!” Llorar a lagrima viva – Oliverio Girondo.

Debo confesar que me dan esos estados ocasionalmente. Es ridículo a veces, y sí, hasta enfermo. Se siente uno como una mierda de un momento a otro. Por cualquier cosa, por las cosas más patéticas que se puedan imaginar.

Y no es sentimentalismo, que me lo explique algún psicoanalista, pero sé que no es sentimentalismo.

A mamá le da ganas de llorar cuando escucha un redoblante sonar. Papá es todo un cangrejo encostrado, pero después de sus guaritos se vuelve todo blando y hay que decirle que se le quiere al viejo, si no resulta diciendo que la única que lo aprecia es la perra y se le salen las lágrimas. Mi hermana se queda dormida en los cines, pero siempre despierta en la parte más triste de la película, y sin saber que pasa se pone a llorar.

“Oh sit there, oh count those raindrops. Oh, feel ’em falling down, oh honey all around you” Little Girl Blue – Janis Joplin.


Que sentimiento más raro. A veces se vuelve más complejo. Entonces uno como que está sonriendo y se le riega el azul. Va uno todo tranquilo por ahí y escucha Summertime: ‘Honey, nothing’s gonna harm you’. Y uno sabe que es así. Nada, nada le va a hacer daño a uno. Y luego empieza la Joplin como arruyando: ‘Na, na, na…’, y dice ‘don’t you cry’ cuando uno ya está todo empapado.

Sí, que vaina tan hermosa, tan azul, pero ni siquiera oscuro. Como el Saudade en el portugués. Es una mezcolanza de todo un poco. “Saudade es la mirada perdida en el pasado, prendida a los recuerdos, es la nostalgia –que es un verbo, nostalgia es un verbo, todos lo sabemos- y un poco más, un poco de no se sabe bien qué cosa”. (Click aquí para leer Saudade (Sau-da-yi) por Lucas Vargas y Sierra)

No sé por qué escribo esto. Desde anoche estoy como azul, y con este sol ¡qué contraste!. Es como la bandera de este país, primero amarillo, luego el azul… Al amarillo se lo roban, pero quien quiere cargar con el azul de otro. El rojo… dejémoslo ahí.

Decía entonces que estoy azul, I’ve got the blues. Me entró nostalgia por algo muy personal. Lo contaré resumido para no extender más este escrito que se ha tornado sentimentalista y patético.

Cuando era niño mamá me ponía un cassette de Mercedes Sosa, una canción en especial: ‘Duerme Negrito’, y a mí me parecía que era la canción más triste y tenebrosa que pudiera existir. Que la mama está en el campo y no le pagan, que si no te duermes viene el diablo blanco y ¡zas!, te come la patica. Anoche la volví a escuchar después de mucho tiempo. Recuerdo que la escuchaba mucho y para acabar de ajustar, justo después de esa canción venía ‘Alfonsina y el Mar’. ¿Será de aquellos tiempos que se me viene pintando todo de azul?

Bueno, será ponerme a recordar mis cosas favoritas, apretar el botón de Fast Forward y escuchar otra vaina.

Aquí les dejo, a viva voz de la cantautora argentina, ‘Duerme Negrito’:

martes, 14 de octubre de 2008

JANIS, Oh Janis!

I got your fucking kosmic blues all the time, babe!

He de confesar mi notable afecto por los tiempos pasados, tengo condición de hombre nostálgico, un tanto melancólico. Suelo añorar, evoco sucesos que no he vivido por mí mismo, por lo menos no hasta donde se me es permitido saberlo. El pasado suele pensarse como un tiempo congelado, aparentemente inflexible; esto es aplicable a los malos “evocadores”, pero es posible hacer del pasado algo aún más sorprendente que el maleable futuro. El secreto está en las herramientas que tenemos para recordar (incluso lo no vivido), en saber utilizarlas para editarlo un poco, adornarlo y sublimarlo.

Entre mi eterno escudriñar en ese tiempo me he encontrado con cosas realmente interesantes, sucesos que me gustaría haber vivido físicamente. La cuestión es que a veces lo vivido no se nos hace tan merecedor del recuerdo como lo que ya ha muerto para nosotros dadas las circunstancias y la voracidad del mundo que corre linealmente hacia quien sabe qué lugar. En ese hurgar en el antaño me di un golpe severo, o más bien, me lo dio ella, a quien hoy quiero recordar.

La vi y tenía esa soledad que solo los buenos artistas suelen poseer. Me contó de entre su canto de sus dolores antiguos. Su voz desgarrada me recordó lo terriblemente hermosa que podría ser una lagrima tras el orgasmo de una tonada convulsionada en el éxtasis de la tristeza. Ahora que rememoro no la vi, pero mejor aún, la sentí; y fue tan duro el golpe que me propinó que no hice más que imaginar su historia. Se dice que era una mujer verdaderamente deslumbrante, ruidosa; pero yo se que tras el alboroto de las mascaras se esconde el silencio de la desolación, por eso Janis, hoy te recuerdo, para arrancarte un poco de esa soledad, abstraerte del pasado para que no mueras jamás.

Te decías feliz cuando no lo eras, no del todo; te sentías deslucida cuando eras malditamente hermosa; te escuchabas opaca cuando de tu voz brotaba sólo icor; te pensabas ignorante cuando naciste sabia y la vida pulió tu conciencia. Mujer, despierta y levanta tu voz, mátame con el arma que llevas en la garganta y cuando muera, con una sonrisa y una lagrima, arrúllame con un blues cósmico de esos que solo tú sabes sentir, sabes vivir.

Esta mujer vivió lo que le tocó, que fue mucho para su corta edad. Una aguja y el acido que quemaba sus venas la adormeció, pero no así al furor de su voz. De su canto aun se siente el peso de su existencia, la carga de sus penas amorosas y el aparente escándalo de una época liberada. Muy al pesar de los que piensan que Janis Joplin es un icono de los 60’s, yo digo que era una criatura anacrónica, una mujer avanzada para esa generación estremecida. Mi Janis, mi “Little Girl Blue”, hoy estarás en quien sabe que loco rincón del cosmos, conmoviendo a otros seres en otras estancias, pero al menos, sólo por una noche, la noche que muera, quiero que me acompañes y me susurres al oído “Summertime” y “Kosmic Blues”.
Summertime - Janis Joplin