“¡Ay!, este azul que les quiero contar cómo fue, por momentos se queda en mi piel, ilustrándome el paisaje aquél… ¡Ay! este azul, sólo quiere quedarse en mi voz como un duende mojando mi envés, este azul es un niño, tal vez” Ay, Este Azul - Pacho Cabral
I got the blues, es como se dice en ingles que se está triste, como melancólico. Por eso el Blues, y quizá también por eso Janis era tan triste, si vivía escuchando Blues día y noche hasta que se quebró. Su vida y su Blues Cósmico. Se quebró toda, pero quién diría, si siempre se la veía entre carcajadas. La bruja cósmica.
Qué bien suena esa expresión: I got the blues. Es como ponerse todo azul. Uno se imagina así y como que se le viene toda la nostalgia del mundo encima, todo el cielo pesa sobre uno.
I got the blues… algún día escuché decir a alguien que la nostalgia era un sentimiento enfermo pero muy fértil. Tenía razón. Los mejores poemas que he leído fueron escritos con la luz apagada, el sombrero colgado, llorados a lágrima viva como diría Girondo.
“¡Llorar todo el insomnio y todo el día!” Llorar a lagrima viva – Oliverio Girondo.
Debo confesar que me dan esos estados ocasionalmente. Es ridículo a veces, y sí, hasta enfermo. Se siente uno como una mierda de un momento a otro. Por cualquier cosa, por las cosas más patéticas que se puedan imaginar.
Y no es sentimentalismo, que me lo explique algún psicoanalista, pero sé que no es sentimentalismo.
A mamá le da ganas de llorar cuando escucha un redoblante sonar. Papá es todo un cangrejo encostrado, pero después de sus guaritos se vuelve todo blando y hay que decirle que se le quiere al viejo, si no resulta diciendo que la única que lo aprecia es la perra y se le salen las lágrimas. Mi hermana se queda dormida en los cines, pero siempre despierta en la parte más triste de la película, y sin saber que pasa se pone a llorar.
“Oh sit there, oh count those raindrops. Oh, feel ’em falling down, oh honey all around you” Little Girl Blue – Janis Joplin.
Que sentimiento más raro. A veces se vuelve más complejo. Entonces uno como que está sonriendo y se le riega el azul. Va uno todo tranquilo por ahí y escucha Summertime: ‘Honey, nothing’s gonna harm you’. Y uno sabe que es así. Nada, nada le va a hacer daño a uno. Y luego empieza la Joplin como arruyando: ‘Na, na, na…’, y dice ‘don’t you cry’ cuando uno ya está todo empapado.
Sí, que vaina tan hermosa, tan azul, pero ni siquiera oscuro. Como el Saudade en el portugués. Es una mezcolanza de todo un poco. “Saudade es la mirada perdida en el pasado, prendida a los recuerdos, es la nostalgia –que es un verbo, nostalgia es un verbo, todos lo sabemos- y un poco más, un poco de no se sabe bien qué cosa”. (Click aquí para leer Saudade (Sau-da-yi) por Lucas Vargas y Sierra)
No sé por qué escribo esto. Desde anoche estoy como azul, y con este sol ¡qué contraste!. Es como la bandera de este país, primero amarillo, luego el azul… Al amarillo se lo roban, pero quien quiere cargar con el azul de otro. El rojo… dejémoslo ahí.
Decía entonces que estoy azul, I’ve got the blues. Me entró nostalgia por algo muy personal. Lo contaré resumido para no extender más este escrito que se ha tornado sentimentalista y patético.
Cuando era niño mamá me ponía un cassette de Mercedes Sosa, una canción en especial: ‘Duerme Negrito’, y a mí me parecía que era la canción más triste y tenebrosa que pudiera existir. Que la mama está en el campo y no le pagan, que si no te duermes viene el diablo blanco y ¡zas!, te come la patica. Anoche la volví a escuchar después de mucho tiempo. Recuerdo que la escuchaba mucho y para acabar de ajustar, justo después de esa canción venía ‘Alfonsina y el Mar’. ¿Será de aquellos tiempos que se me viene pintando todo de azul?
Bueno, será ponerme a recordar mis cosas favoritas, apretar el botón de Fast Forward y escuchar otra vaina.
Aquí les dejo, a viva voz de la cantautora argentina, ‘Duerme Negrito’: