"Yo no sé hablar como todos, mis palabras suenan extrañas y vienen de lejos,

de donde no es, de los encuentros con nadie.

¿Qué artículos de consumo fabricar con mi melancolía a perpetuidad?"

Alejandra Pizarnik


lunes, 4 de octubre de 2010

([{an.innocent.weapon}])

Espacio reservado a Janis Joplin

No, no se me iba olvidando. Reservo este espacio porque se lo debo. Así, entre paréntesis, corchetes y llaves…

Dentro de un falso libro escondido en un baúl que está guardado en un armario en una habitación cerrada con llave en una casa que se incendia, hay un arma inocente... resumiendo: en su garganta.

…paréntesis, corchete, llave.

Aquí lo escribiré, lo prometo:

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¡Bang!

¡Bang!

Y lo que alcance a imaginar. Le propongo dos opciones desde una misma ventana: a la derecha un nevado, a la izquierda, y más cercana, una cárcel.

El guardia, el procesado por violar a su hijastra, el que hace dos meses acuchilló a otro recluso cuando se recuperaba de una cirugía del corazón, un escapista reincidente o el desesperado por la prohibición de las visitas conyugales.

¿Quién disparó?

El nevado, un gato cau.te.lo.so caminando entre los carros del parqueadero, la bandada de pájaros que acaba de pasar chillando -no se ve, se escucha, esta noche se escucha: ¡bang!-, quizá yo que ahora escribo, o usted, si se somete a mi relato.

En todo caso hay un hombre muerto en la sala de este apartamento que es un octavo piso y tiene una ventana desde la que se divisa a la derecha un nevado, a la izquierda una cárcel, abajo un parqueadero donde maúlla un gato cau.te.lo.so entre los carros, y el silencio del cielo oscuro, fracturado por la bandada de pájaros.

¡Bang!

Eso le propongo. Y lo que alcance a imaginar.

Si, lo sé, soy el principal sospechoso al estar el hombre muerto en la sala del apartamento donde ahora escribo.

Ampliemos la escena del crimen: estoy recluido, realmente apresado en setenta metros cuadrados, a ocho pisos del suelo de una ciudad que de tanto empinarse está llena de huecos. Una ciudad fabricada para gatos. 571,84 kilómetros cuadrados cau.te.lo.sos cautelares, medida de aseguramiento, cárcel, empinarse-nevado, ahuecarse-correccional.

Caminar o escalar, da igual. No se va ni se viene, aquí se sube o se baja. Se trepa para mayor precisión. Es como caminar por un sardinel cuando se regresa del colegio y se juega a llegar a la esquina sin caer del borde de la acera, entonces se pone a prueba la estabilidad y de estar tan alto se altera el equilibrio. Sólo que en este caso no hay esquina, es un sardinel perpetuo. Y la nariz siempre fría, casi húmeda, como la de los gatos.

388.525 presuntos implicados, más yo. Súmese al censo.

Pero le miento, o no, juzgue usted mismo con lo que alcance a imaginar: el hombre está muerto en la sala de mi casa, la cárcel a cien metros, el nevado es un nevado o un volcán, depende de su culpabilidad, no estoy seguro de que lo que se mueve allí abajo sea un gato porque debe tener la nariz fría como también la tienen los perros. Gato, perro o lechuza, porque la lechuza parece un gato con plumas, o el gato es un búho con pelo y lo que grazna en la noche oscura puede ser entonces un gato emplumado o los gallinazos que esperan que el muerto se cocine más. Se multiplican los actores, se doblan sobre sí mismos. ¡Bang!

Pero usted es el único culpable de que esto no haya terminado como debía. O yo por dejarlo todo a su imaginación que se ha mostrado tan obstruida esta noche. Lo que alcanzó a imaginar no le permitió siquiera acercarse al cadáver de aquel hombre, por eso no reparó en la ventana en perfecto estado, sin una posible intromisión de una bala perdida que llegara desde afuera: de la cárcel o el volcán –de ser culpable-, o desde los otros trescientos ochenta y ocho mil y tantos otros posibles francotiradores externos.

No, no le ha generado sospecha la falta de sangre, ni ha pensado en como escribo tan tranquilo con estos dedos sobre el teclado, todo tan limpio. La escena tan púdica, tan falta de sirenas y de persecuciones.

Afuera, un tiro al aire para aterrorizar a los reos, o a los pajarracos que husmean en la huerta de la cárcel. Un jadeo del nevado que hace tanto fue volcán y sepultó a todo un pueblo. Abajo: gato, perro o lechuza, maúlla, ladra o ulula. Aquí a mi lado, la caída de un hombre que muere de infarto, de muerte lejana, aplastado por la vista desde esta ventana sobre la que escribo, pobre víctima de las coincidencias o de los atardeceres de esta ciudad. Al unisonó, todos:

¡Bang!


domingo, 26 de septiembre de 2010

Me volé

Me volé. De ese volado de allá, apestoso; a este volado de acá, más aireado. Por lo menos con mejor vista, eso sí.

Me volé. Me fui volando si.gi.lo.sa.men.te hasta que: voilà! me volé.

Si me necesita estaré en este volado:

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Fractales

Estoy armando mi propia versión de Caminos del Espejo. Me fustiga una idea: el espejo como un laberinto, una proyección múltiple, repetitiva.

Tags: trastorno obsesivo compulsivo, eterno retorno, geometría fractal.
Imagen recurrente: La reproduction interdite – Rene Magritte
Sonido recurrente: Bohemian Rhapsody – Queen
Texto recurrente: Los Espejos – Jorge Luis Borges
Material adicional: Eternal Sunshine of the Spotless Mind, The Science of Sleep y el video musical de Bachelorette de Björk, tres trabajos audiovisuales realizados por Michel Gondry. La película The Inception dirigida por Christopher Nolan.


Glosario

Fractus: lat. Fractura/Fragmento/Fracción…
Frangere: lat. Romper en pedazos.
Fractal: (Benoît Mandelbrot, 1975) “formas generadas por un proceso de repetición, se caracterizan por poseer detalle a toda escala, por tener longitud infinita, por no ser diferenciables y por exhibir dimensión fraccional”.

Silogismo... Factus-Frangere-Fractal: crear a partir de pedazos, fragmentos, fracturas, fracciones… otros pedazos, fragmentos, fracturas, fracciones…

Finalemente escritos fragmentarios y fragmentados, acordes al tema:

I
El Espejo (http://angelunatico.blogspot.com/2010/02/el-espejo.html)

II
Fractal I


Está bien, los espejos tienen cara de lo que se les pare enfrente, pero cuando los exponen a su propio reflejo –otro espejo abandonado en el mismo ático- se fragmentan, cada uno en el otro. ¡Rebosan de infinidad! Un sólo cuarto tan perpetuo.

Enfrenta dos espejos y obtendrás mi versión favorita de eternidad.

III
Fractal II

Una figura que envicia,
de bordes adictivos
irregulares,
frac.tu.ra.dos.

Grieta en la fisura de la hendidura,
o en negativo:
apéndice del anexo de la adición.

Una criatura extraña, ciertamente,
con el rabo en la punta de la cola,
un miembro en el tentáculo de la pata.

Infinita.
Fractal.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Comuna 13, la revolución sin muertos

“Siempre hay algo que contar, rumores vienen y van, los chismes siempre llegan solos, pa’ enterarme no hay afán. ¿Qué han oído de la 13? que es el barrio más caliente. Mucha publicidad, nos visitó hasta el presidente. Las casitas de tabla son llamadas invasión, el barrio cambió su nombre por Operación Orión. ¿Qué recuerdan de la 13? plomo de arriba pa’bajo, no recuerdan a su gente ni el dolor que eso les trajo”
Esta es la 13 – Esk-lones





Suba escalones, baje escalones, si no le alcanza la plata para el Metrocable. Mire para el morro, y de aquí abajo (Medellín) para arriba (Medallo) no verá sino escalas y niños, pelaos, casas arañando la montaña y uno que otro militar apostado en las esquinas.

Y hago la claridad de la ciudad de abajo y la de arriba, sólo por recordar a Fernando Vallejo: “Medellín son dos ciudades, la de abajo, intemporal, en el valle; y la de arriba en las montañas, rodeándola… yo propongo que se siga llamando Medellín a la ciudad de abajo, y que se deje su alias para la de arriba: Medallo”.

-Para subir a la comuna hay que subir las escalas- me dice RadioMC, mejor dicho, Juan Camilo Posada y ya les explico quién es el man-. El nombre de Esk-lones tiene que ver con el estilo de vida de nosotros, del barrio. También como una forma de proponernos metas, cada año subimos un escalón.

Radio, o Juan Camilo, es MC de Esk-lones. Mejor dicho, el Maestro de Ceremonias, como se le conoce en el mundo del Hip-hop a los vocalistas de las agrupaciones. Esk-lones comenzó en el 2003 por iniciativa de Marcelo Pimienta 'Chelo'. Radio entraría tiempo después para hacer parte de la primera producción del grupo.

-Un día estábamos en mi casa Chelo y yo ensayando -cuenta Diego Marín EsK, otro integrante del grupo-, cuando Radio pasaba por la cuadra y nos escuchó cantando, entró. Miró a Chelo y ahí mismo se acordó de él, ya se conocían desde niños. Y así conformamos Esk-lones. El nombre salió un día como a las dos de la mañana.

EsK conoció a Chelo por otro conocido, cuando llegó al barrio La Pradera. El hacía su rap aparte y veía al grupo de Marcelo haciendo el suyo en la esquina. “Un día un parcero se me arrimó: hey, parce, vos cantas Rap, vamos a sacar un tema. Apenas escribimos el disco caímos a una casa. Allá habían otros tres pelaos y les mostramos el disco, a los manes les gustó”. Ahí estaba Marcelo, que lo invitó a rapear con él.

-Chelo era muy humilde, parce- recuerda EsK-. Todo el que le decía ‘hey, Chelo, me va a enseñar’, el marica se sentaba y le dedicaba un tiempo, hasta le escribía canciones y cantaba con él.

En el 2005 Chelo y Radio participaron en las Batallas de MC -encuentros de improvisación-, y comenzaron a ser reconocidos en varias comunas de la ciudad. Pero es en 2008, durante Redbull Batalla de los Gallos, una competencia anual de MCs patrocinada por Redbull y en la que participan todos los países de habla hispana, donde Radio queda en el segundo lugar, lo que representó para Esk-lones un reconocimiento mayor en la escena Hip-hop de la ciudad.

-Aparte de eso, ese mismo año vino un español, Nach, a traer un CD –recuerda Radio-. Un amigo mío, gracias a Dios, fue el que lo trajo y me dio la oportunidad de estar ahí siendo el telonero de ese man. En esa ocasión cantamos Marcelo y yo, porque éramos los que más sobresalíamos en el grupo, los que más salíamos en tarima. Aunque viene detrás un montón de gente, Esk-lones es un grupo muy grande…

EsK, J.Blanco, el Teo, Fafo…

-Mucha gente nos dice que Esk-lones son muchos–cuenta EsK-. Sisas, es que nosotros no somos un grupo, somos una familia donde se le da cabida a muchas personas. Eso nos enseñó Chelo, la humildad primero, usted no le puede decir a otro que no porque es otro que le puede salvar la vida, ¿sí o qué?

Ese mismo año, 2008, se presentan a Revolución sin Muertos, un festival organizado por la Red de Hip-Hop La Élite. El grupo se consolida, hasta que en 2010 crea el estudio de grabación y el sello Mountain West Atila Records. “Montaña de occidente Atila Records. Atila Records es el nombre de un Pit bull que tenemos nosotros. Este año habíamos grabado por ahí 50 canciones, con Marcelo” dice Radio.

El 5 de agosto de 2010 asesinan a Marcelo Pimienta 'Chelo', en el barrio La Floresta. “Eso genera algo que también se le generó a C15 –otra Agrupación-, como una visualización ante mucha gente aunque ya nos conocían. Una luz muy grande nos alumbró aunque se llevaron al líder, al que inició este movimiento. La perdida de Marcelo fue el precio del grupo para lograr muchas cosas”.

-Para nosotros esto es como un obstáculo, ¿sí o qué? –opina EsK-, igual que como lo fue para los parceros de C15 y para Son Batá. Es como un obstáculo que le pone la vida. Ella le da, pero también le quita.


Los Parceros: Kolacho, Andrés Medina, Chelo.



25 de agosto de 2009: Héctor Enrique Pacheco, Kolacho.
4 de julio de 2010: Andrés Felipe Medina.
5 de agosto de 2010: Marcelo Pimienta, Chelo.

Kolacho creó el grupo C15 junto a Juan David Juda y Karen. Actualmente es considerado el grupo más reconocido de la comuna 13. “Desafortunadamente en el 2009 asesinan al parcero Kolacho que era como el líder del grupo, entonces los parceros quedan como muy a la deriva” cuenta Jeison Castaño 'Jeihhco', antiguo productor de C15 y su nuevo líder, “tenemos una carga encima: cumplir los sueños de un parcero que ya no está”.

Este año, la Corporación Son Batá, un colectivo cultural y musical del barrio Nuevos Conquistadores, perdió a uno de sus miembros fundadores, Andrés Felipe Medina, en el marco del III Congreso Iberoamericano de Cultura. Creativo y talentoso, con sólo 25 años y padre de un niño de dos años, Andrés se desempeñaba en el colectivo como coordinador del área de teatro y de redes institucionales.

Un mes después de la muerte de Andrés, es asesinado Marcelo Pimienta de Esk-lones. “Humilde, trabajador y un gran rapero, por no marcarlo como el mejor de la comuna”, opina su compañero RadioMC, “para mí si era el mejor, mi compañero era el mejor. A parte de eso tenía un corazón grande, era responsable. Era muy diferente a mucha gente. Por lo tranquilo que era no quiso poner cuidado a la envidia. El murió tranquilo. El sabía que no le debía nada a nadie.”

Tres integrantes de la Red de Hip-hop la Élite de la comuna 13, asesinados en menos de un año.

-Como siempre- dice Radio-, aquí debe pasar algo para que a uno lo puedan ver, ¿si me entiende?

La Élite

A las tres de la madrugada del 21 de mayo de 2002 se dio inicio a la Operación Mariscal, por la que sería condenado el Estado Colombiano, una toma militar a la Comuna 13 de Medellín dirigida por el general (r) Mario Montoya Uribe, entonces comandante de la Cuarta Brigada, y el Brigadier General (r) José Leonardo Gallego, comandante de la Policía Metropolitana. El allanamiento duró cerca de doce horas, y dejó un registro oficial de 9 civiles muertos, entre ellos 4 menores de edad, 37 heridos y 55 personas detenidas.

Tres meses antes había tenido lugar la Operación Contrafuego, y tres meses después la Operación Antorcha, preámbulo de la Orión que comenzaría el 16 de octubre y se prolongaría por cuatro días.

-Lo que pasa con la Operación Orión- cuenta un habitante de la Comuna que no quiso revelar su nombre- es que la policía y los paramilitares sacaron a los guerrilleros y a los milicianos. Los paramilitares necesitaban el terreno y los guerrilleros les estaban impidiendo la llegada. Los policías se aliaban con los paramilitares para sacar a los guerrilleros. Y los sacaron y los barrios de la Comuna 13 quedaron bajo un solo mando.

Y es en este contexto que nace la Red de Hip-hop la Élite como una “alternativa para esos jóvenes que estábamos ahí intentando hacer otras cosas a través de esta herramienta que se llama Hip-hop” relata Jeison Castaño 'Jeihhco', de C15, “un profesional de la ACJ (Asociacion Cristiana de Jóvenes), José Fernando Arellano, se le ocurre la locura de decir ‘voy a juntar a los raperos de la Comuna 13’. Hizo unos afiches, nos invitó, llegamos algunos y se empezó a construir una ‘locomotora’, empezó a generar cosas”.



video

¿Qué es la Red de Hip-hop la Élite? - Jeihhco Castaño


Así fue como en septiembre de 2002, la naciente Red realizó en medio del conflicto el festival Operación Élite Hip-hop, en la 13 la violencia no nos vence. “Un primer festival contestatario, de protesta y de propuesta. Fue cuatro meses después de la operación Mariscal. 23 días después del festival fue la Operación Orión”.

En el 2004 se propone nuevamente el Festival, que se convertiría en una jornada por la paz, la memoria y la no violencia en la Comuna 13. Ya no centrado solamente en el Hip-hop, sino también acompañado por eventos académicos, muestras fotográficas, talleres y “cerramos con un festival que desde ese año nace: Revolución sin muertos. Es lo que resume nuestro que hacer, nuestra filosofía. Porque estamos de acuerdo con un cambio, pero que ese cambio se haga a través de otros espacios y procesos: arte, cultura, educación”.

En la actualidad la Élite está conformada por 21 grupos entre los que se encuentrar C15, Son Batá y Esk-lones; 17 de esos grupos son de Rap, uno de Bboying o Breakdance, otro de graffiti y dos DJs. También cuenta con la Escuela de Hip-hop Kolacho pasos que no son en vano. A la escuela asisten cerca de 150 niños y jóvenes, “pero la idea es que tengamos al finalizar este año alrededor de 250 personas participando del proceso”, asegura Jeihhco Castaño.

-Lo que tiene que pasar en la Comuna- opina Radio-, es más una concientización y un trabajo de educación hacia los jóvenes. No puede pasar lo mismo de la Operación Orión, porque los que se están peleando el poder son los mismos que entraron hace tiempos. Sino que se dividieron los sentimientos, los sentimientos son el dinero. Se dividieron los inversionistas de cada lado. Medio mundo se quiere comer al otro medio. Pero imagínese matando inocentes y la misma gente del barrio, acabamos con esto, con la sociedad yo creo.

-Uno no dice que todo el mundo se sale de la guerra –continua EsK-, pero si uno va y les regala el cd con la música de uno, los manes dicen ‘uy parce, ese tema tan chimba güevón, el de Rest in Pace, para los socios muertos’. Entonces ellos ven eso como ‘es que a nosotros también nos mataron los parceros’. Les queda la semilla y pienso yo que algún día estarán pensando ‘¿Cuántos parceros no habré matado yo? ¿Cuántos no me irán a matar? Yo no puedo seguir matando parceros’. En los niños es donde crece más la semilla, porque conocen el Rap entonces ya es como más difícil que tomen otro camino. Es esa semilla que crece en una tierra limpia, que no está muy contaminada, mientras que la otra está tratando de crecer en algo en donde hay mucha maleza.

-Los raperos hacemos canciones, ellos hacen muertos –dice despues Radio-. ¿Qué le está ofreciendo la Élite a un joven?, lo mismo que le ofrece un pillo o las fuerzas armadas: un modelo (el pillo del barrio, la moto, chimba de tennis), después una vinculación (para ser como él tiene que tener un arma), lo tercero es el respeto de la comunidad por bien o por mal. La Élite le está brindando también un modelo (los raperos, los graffiteros, los Bboying, los productores, los MCs), él nos ve y dice ‘yo quiero ser como ese pelao’, entonces ya tiene una vinculación, pertenece a un grupo juvenil ¿Y qué obtiene? Respeto. Después de que se monte a la tarima la gente lo va a mirar con otros ojos. Le van a tirar respeto, pero ya por algo bueno.


***

-¿Qué más Radio?- grita un niño desde el centro de la cancha del parque de San Javier, donde he estado sentado hablando con Juan Camilo Posada Radio.

El grupito de pelaos que ha estado jugando fútbol mientras Radio hablaba, se acerca para saludarlo. Siete muchachos que no sobrepasan los doce años. Uno de ellos lleva un perro o viceversa, es un lobo café y blanco o viceversa.

-Todo bien- dice el Radio-. El sábado vamos a cantar acá, a las siete, Esk-lones. Para que caigan. Vamos a vender CDs para que traigan platica y compren. Los temas nuevos. Hagan la vaca y compran uno y lo queman para todos. Canta Sinagoga, nosotros y otro grupo. Y el 21 en el Salado va a estar Laberinto. Van a subir a todos los colegios.

-Ah, por eso es que estaban recogiendo las firmas el viernes –dice uno de ellos.

-Ey, parceritos, una foto- les dice Radio-, ponga el perro acá abajo.

-¿Sí pilla nea?– me dice después a mí- el respeto, por eso es que yo le digo. Eso lo pone más contento a uno.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El Primer Hombre II


Un mundo anómico.
No nombre, no ley;
sólo el asombro.

Dibujaba bufalosontes, renatobroncos, ornitosaurios en las paredes de su pequeño refugio. La piedra afilada, el temblor en la mano, quizás un primer asomo de excitación intelectual provocó la herida.

Un no sé qué fluía por su primitiva mano aferrada aún a su prehistórica brocha. El asombro, antes puesto en el mundo fuera de la caverna, ahora situado en él.

Flageló su otra mano sólo para comprobar que también proveía el líquido. Luego cortó su pecho, su abdomen, sus muslos.

¡Todo un río dentro de él!

…alcanzó a firmar sus garabatos apoyando sus manos contra la piedra.

(ver el Primer Hombre I)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¡Cállese Lacan!

“Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios”
Oliverio Girondo

Fragmentado como este escrito, que no pretende más que ser un ejercicio de talkin cure, o más bien, writing cure. Necesidad de sublimar. Fragmento, fractura, las piezas no cazan tan bien por todas las fisuras y el pegamento entre ellas. Fractal, un espejo enfrentado a su gemelo, una versión de eternidad, la misma historia que se repite, se repite… un teléfono descolgado… eterno retorno a blanco y negro, en sepia, luego a color, para que al menos algo se altere. Como para no morir de hastío, como el pobre Casafús.

Geográficamente mal ubicado, eso está claro. Siempre ando por ahí, donde no soy y por donde no es.

“I’m one of those melodramatic fools, neurotic to the bone, no doubt about it”

Dibujo sombrillas en los vidrios empañados, ya sea porque me recuerdan al Pretendiente de Caicedo –“Si pego la frente al vidrio dejo también charquitos de aliento”-, o al pintalabios de Marciana mientras se la cogen en un sucio bar al que asiste gente que se siente muy heavy porque se leyó Ópio en las nubes, o porque vi Le fabuleux destin d'Amélie Poulain, lo que me convierte –en suma-, en un ser excéntrico, tan diferente -como los demás-, o a la manera janisjopliana: “I'm one of those regular weird people”.

En resumen, resumiéndome: la redundancia de la primera persona del singular, en un lugar común, en tiempo presente. Un cliché.

La frase ya sabida, tantas veces repetida, el doble de olvidada. Y su rumor en el aire:

-Aimer, c'est donner ce qu'on n'a pas à quelqu'un qui n'en veut pas.
-Cállate, Jacques.

La misantropía alimentada por pensarnos tan distintos:

“La única manera de atrapar un lobo es a la manera de los esquimales, pero pocas personas lo saben. Cuando un sitio es muy apartado y no hay manera de salir a cazarlo, porque salir significa perecer, se hace del mismo animal la trampa. Se entierra de mango un cuchillo en la nieve, bien visible y untado de sangre fresca. El lobo acude enloquecido por el olor, comienza a lamer la hoja afilada y, ebrio de su propio sabor va tajándose la lengua y emborrachándose de placer con su sangre; termina exhausto en la nieve, desangrado, presa segura de un astuto cazador. Te quería decir con el relato de esta conversación, que el asunto amistad, a la postre, no pasa de ser el cebo de un cuchillo tentador y brillante, en donde encontramos nuestra esencia y sucumbimos gustándonos. ¡Amistad!, Inari, sólo es una identificación entre los defectos de unos y otros: esa afinidad exacta entre la sangre del cuchillo y la sangre del lobo, es sólo comparable con nosotros, pese a que desconocemos cuándo hacemos de cuchillo o de lobo. Nos buscamos precisamente por considerarnos diferentes y superiores, haciendo a un lado la realidad: ¿sabes cuál? La realidad de nuestra debilidad, que hace necesario que nos unamos para hacer una masa compacta y estrecharnos duramente para no sucumbir. Es duro reconocerlo, pero somos personas normales”

Fanny Buitrago, El Hostigante Verano de los Dioses.


-Aimer, c'est donner ce qu'on n'a pas à quelqu'un qui n'en veut pas.

Seres en falta. Pisoteados, con la ropa sucia de huellas mnémicas: el olor del croissant, las bombas de helio escapando, la nariz hundida contra la almohada de la madre, el sonido de un redoblante, la sensación del vello incipiente al tacto; si acaso una figura a contraluz por la persiana que existe tras ella (él).

Y todos compartimos lo mismo, lo que no tenemos a quienes no somos. La tarjeta de crédito siempre a la mano para obtener algo que no será nuestro por el simple hecho de no comprarlo con lo que nos pertenece. Al final, el reporte a las entidades financieras. No habrá más préstamos.

A veces cuchillos, a veces lobos. O ranas, o nadie:

Soy nadie. ¿Tú quién eres?
¿Eres tú también nadie?
Ya somos dos entonces. No lo digas:
lo contarían, sabes.

Qué tristeza ser alguien,
qué público: como una rana
decir el propio nombre junio entero
para una charca admiradora.

Emily Dickinson

miércoles, 18 de agosto de 2010

6:00 a.m.

A lo mejor salió temprano para realizar una diligencia que sólo él podía hacer, pero se quedó ahí, esperando.

Signo: Aries, quizá. Es el más oportuno para el día de hoy. “Arcano de cambios y viajes. El trabajo puede ser una labor desgastante. El dinero fluirá. En la salud debe cuidar los huesos y la piel. El amor lo sentirá distante y alejado”.

Todo concuerda con la escena: cambios, viajes. Se ve cansado, es cierto, además se acostó ahí a esperar. Sus papeles están dispersos a su lado, el dinero fluye en un charco, porque llueve y él está lejano, distante. No es más que un cadáver, nada que cuidar.

A lo mejor salió temprano para realizar una diligencia que sólo él podía hacer. Ahora espera que alguien la tramite por él. No será necesario expedir el certificado de defunción personalmente.

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Necesidad de sublimar, volatizar. Pero hay pendientes demasiado escurridizos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Un semáforo en rojo el día de todo al revés (tres pensamientos inútiles)



I

¿Un abismo temiéndole al vacío?

¿Un precipicio acrofóbico?

II

El metro y los ácidos, dos viajes que nunca deben mezclarse. Se corre el riesgo de convertirse en un asesino en potencia o escribir un mal cuento con un titulo psico/misan-trópico; ignorando la etimología.

III

Un semáforo en rojo el día de todo al revés.

Y usted es un buen ciudadano, eso está claro, queda demostrado en su certificado electoral; la factura de los servicios públicos cancelada a un día de vencer y los avisos de aquí están invertidos sus impuestos se lo confirman.

Sí, usted es una persona correcta -¡tan correcta!- y el semáforo está en rojo.

La ciudad se ha vaciado, es día de guardar o quizá sea la paranoia colectiva por la gripe de los murciélagos, las elecciones presidenciales, el mundial. La calle es suya o del semáforo que está en rojo porque usted es un buen ciudadano.

it’s so polite, it’s so polite

it’s offensive, it’s offensive

Amanda Palmer -en la radio- y la cámara de seguridad -en el poste-, testigos únicos del crimen, de la insolente licencia que se ha dado, del protocolo arrojado por la ventana en un acto tan poco ecológico:

Sea que haya ignorado al fin el semáforo en rojo, o mejor aún, que haya descendido del carro con el propósito de cambiar el orden de las tapas invirtiendo la luz a su favor; vuelve al auto y acelera con la conciencia tranquila de seguir en cumplimiento del deber... o algo parecido.

domingo, 11 de julio de 2010

20 Years

Para qué obligar a las que no van a llegar, no en este momento. Para qué, si algún día volverán. No me pregunten qué pasa, no es la tinta, ahí está. Son los dedos.

Veinte años, soy un patojo, aún estoy completo y me opongo a morir así.

“A cantar dulce y a morirse luego no: ¡a ladrar!” A confiarme de malos ídolos, de niñas monstruo. A viciarme y enviciarme y embarrarme y mojarme.

Ya lo he dicho: no sé apostar mis cartas, pero me tomo el tiempo para meter la pata. Aunque tengo mis golpes de suerte, mis excepciones.

Uno, dos, tres… que termine el conteo, me puede el deseo… diecinueve, veinte, pido el deseo y apago la vela. Apago una vela y se enciende otra... que le echarán a esas velas para que vuelvan a arder. No importa, no tendré cuidado con lo que deseo, me daré esa licencia por ahora.

Esta canción me gusta:


There are twenty years to go
and many friends i hope
though some may hold the rose
some hold the rope

that´s the end and that´s the start of it
that´s the whole and that´s the part of it
that´s the high and that´s the heart of it
that´s the long and that´s the short of it
that´s the best and that´s the test in it
that´s the doubt,the doubt,the trust in it
that´s the sight and that´s the sound of it
that´s the gift and that´s the trick in it

Ps/ Si no pueden ver el video haga click en click.

sábado, 3 de julio de 2010

Me temo que le temo

Me temo que le temo a quitarme los zapatos y de pronto echar raíces, a desabrocharme los botones, sacarme la camisa, deshacerme de esta ropa; podría el aíre desbaratarme. Me temo que le temo a un silbido, un aleteo entre el ramaje, un picoteo constante. Al fruto, a la mano que asecha, invade y despoja. Me temo que le temo a ser un poco árbol. A la rama fracturada por un niño que sólo quiere mirar desde la copa para luego volver a tierra. Y es esa mala costumbre de temer a lo que temo lo que mantiene estos trapos tan bien puesto y desvía mi destino al intestino de alguna paloma.

viernes, 18 de junio de 2010

Fuegos Fatuos

“Ese hombre, o mujer, está embarazado de mucha gente. La gente se le sale por los poros. Así lo muestran, en figuras de barro, los indios de Nuevo México: el narrador, el que cuenta la memoria colectiva, está todo brotado de personitas”

La pasión de decir II - Eduardo Galeano - El Libro de los Abrazos

El siguiente texto es el resultado del trabajo realizado en la asignación Investigación II del pregrado de periodismo de la Universidad de Antioquia. Constituye sólo una pieza del patrimonio cultural del corregimiento San Sebastián de Palmitas.

Agradecemos a los habitantes de aquella comunidad por abrirnos sus puertas y contarnos sus historias. Con el ánimo de no dislocar ni contaminar estas tradiciones y las maneras propias de las personas que las cuentan, las narraciones se presentarán tal y como fueron relatadas. Apenas con los arreglos que supone la presentación de cualquier texto.


Fuegos Fatuos

Por Estefanía Henao Arboleda y Julio C. Londoño A.

A ver, cuál es todo el alboroto que están haciendo, pues, estos pandilleros. ¡Palomo, vení! Y esta Juana sí es igualada. Tan chirringuita y tan igualada.

Los primeros que nos dieron la bienvenida cuando llegamos a San Sebastían de Palmitas, fueron los perros de Análida. El ‘doña’ nos lo regaló desde el primer momento, ‘se lo pueden quedar’, dijo. Los cinco pandilleros salieron a recibirnos cuando apenas subíamos la loma que comunica la Aldea -donde antiguamente se ubicaba el pueblo original-, con la parte central del corregimiento. Ahí, en esa loma, a diez minutos de la carretera que conecta a Medellín con Urabá, vive Análida con sus consentidos.

La Juana, Palomo y sus amigos. El único que pertenece a Análida es Palomo, pero ella cuida al resto del combo como si fueran sus hijos. Porque eso sí, casada no es, qué tal, con sus pandilleros tiene para no complicarse la vida.

Llegamos buscando lo que tantos evitaban y temían en los caminos. Con la tesis de que en Antioquia todo sendero tiene su leyenda, cada trecho su espanto y cada río su guardado. Palmitas no tendría por qué ser la excepción, empezando por la historia que el tío de Análida, don Guillermo Ortíz, cuenta sobre el mártir que le da nombre al corregimiento.

El santo, el patrón de acá, es San Sebastián. Porque una señora, cuando empezaron a haber los primeros habitantes, unas cuatro casitas que había por ahí, dizque salió a coger una leña y lo encontró recostado a un palo de mango. Estaba recostadito, no había casi gente por ahí y de dónde iba a aparecer esa imagen. Después ya hizo ella comentarios de que lo había encontrado.

El corregimiento está ubicado cerca de la antigua carretera al mar. Pero antes de 1930, Palmitas estaba situado por donde actualmente pasa la carretera que conecta con el túnel de occidente Fernando Gómez Martínez. En palabras de don Jesús María Correa, campesino trapichero, habitante de la Aldea, “a Palmitas lo subieron, me contaba mi padre, cuando pasó la carretera que va pa’ Turbo. De aquí pasaron todas las cositas pa’ Palmitas y allá hicieron el pueblo”. Por eso existen dos capillas, una ubicada en la Aldea (antigua zona), y otra en la cabecera urbana donde actualmente funciona también la casa de gobierno.

Don Guillermo resume la disputa por el santo, y por la centralidad del corregimiento, que históricamente ha existido entre ambas zonas:

Creo que no había capilla, por eso hicieron esa capillita allá –en la Aldea-, por el encuentro del santo. Ya trajeron uno en tamaño más grande y allá lo dejaron. Esa es la historia. Se llamaba Narcisita la señora que se lo encontró, si no me falla la memoria. Y dizque no se dejaba cargar sino hasta por aquí. El santo se lo iban a llevar para la iglesia de Palmitas. Y dicen pues que lo subieron hasta por aquí. Pero se pone muy pesado y no pasa. No se deja sacar de allá. No se deja llevar para el pueblo. Esa es la historia, más o menos, de San Sebastián.

Guacas y Entierros

A mi papito Manuel J. le salía la mano peluda –cuenta Análida, con la piel tan erizada y los ojos tan abiertos, que parece estar viendo lo que dice-. Pero no se asustaba… ¡ah, no! Él si se dormía. A penas le salía se caía. Pero como venía borracho se le ajustaba con la borrachera. Mi papito bebía día y noche, entonces se caía. La borrachera y enseguida la mano peluda, imposible que quedara uno de pié, ¿cierto? Eso salía por estos cañones. Una mano, peluda, peluda. Increíble que en ese tiempo se vieran esas cosas. Increíble.

¿Y por qué ya no salen esas cosas?, es que es lo que yo quisiera saber, por qué no salen esas cosas. Mire que lo único que sale ahora, o medio sale, son las lucecitas de Semana Santa cuando hay los entierros. El tío mío, el que vive allí enseguida –don Guillermo-, es matado de irse pa’ una montaña acompañado a esperar que sea media noche a ver dónde sale una lucecita de entierro. Y eso que ya no salen tanto. Eso es a lo que la gente le pierde tiempo, a las lucecitas de Semana Santa, a los entierros de los indios.

Guacas y entierros –explica don Guillermo-. Los que llaman entierros son los de los civilizados –campesinos-, y las guacas son de los indígenas, esas son las que alumbran. El entierro del civilizado no alumbra, de pronto hace ruidos o se dejan ver las personas, la figura, pero esa no ilumina.

Ahora en la cuaresma que estuvo haciendo tanto verano –cuenta Alirio Álvarez, campesino y guaquero-, un familiar llamado Carlos Álvarez, vio por allí, en el sector del Boquerón, una manifestación metafísica de la misma tierra. Y vio una luz entre amarilla y naranjada. Desfogues de energía. Mi hermano Alberto también vio una manifestación por aquí, en el lado de la Frisola. Él vio algo muy curioso, una luz que bajaba como de la casa de este señor Libardo Muñoz, por un refilo, y así en travesía desde un árbol de doncel se metió al yerbal donde estaba un matojo de este pasto gigante llamado kingras -king grass-, que por cuentas, por peligroso el punto ni lo cortaban. Lo que sí notó él, después de que esa luz se atravesó y se metió allá en ese matojo de kingras, vio dos veces levantarse una llamarada, entonces él ahí mismo exclamó: ¡cómo aquel hijo de tantas prendió esos cañaduzales! ¡Cómo se le pudo haber ocurrido! La cosa se quedó así, la lucecita se quedó allá estática, más o menos desde las ocho y media de la noche hasta las dos de la mañana. Esperando a ver quién se interesaba.

Una vez fui yo con el detector de metales, el acceso a ese punto estaba como maluquito, sin embargo me acerqué bastante pero no logré detectar nada. Bueno, como a mí me dijeron que se había dado un derrumbe, empecé a sospechar que si algo había guardado, de pronto en el derrumbe se había ido al caño. Pero el acceso al caño estaba muy oscuro porque estaba tapado con harto rastrojo y no sabía uno ni donde se paraba. Yo lo que sí note es que en el caño también había mucha chatarra, y él vio precisamente eso en tiempo de mucho verano.

Bueno, dejamos la cosa así, él no mostró muchas ganas cuando yo le dije bueno, si alguna cosa hay que participar al dueño de este aparato. Y dijo no, se me tiraron en el paseo, ya somos tres y eso después de que pasa de dos deja de ser un secreto, ya se pone hasta peligroso. Y bueno, yo le comprendí, dejemos la cosa así. Al tiempo hubo como una creciente, una avalancha del cañón, porque desafortunadamente saturan mucho los caños, por una incultura, digámoslo así, ecológica, les tiran mucha carga entonces hay avalanchas. Con esa avalancha quedó al descubierto la peña donde se había ido el derrumbe, entonces nos quedaba más accesible, uno sabía donde se podía parar y donde no. Y entré precisamente hasta el charco, derecho, adonde se había ido el deslizamiento de tierra. Y ahí estaba un machetico contra la pared del charco.

Conclusión: alguien que cortaba con ese machete crudito, falleció y se quedó pendejiando porque lo que dejó fue el machete. ¡Los apegos! A uno desde el otro lado lo hace volver una vela que guarde, una aguja.

De acuerdo a mi experiencia, y a todas las versiones que he escuchado, he concluido una cosa, y he conversado con otros guaqueros que tienen también su propia versión: todos los metales presentes en el suelo producen gases con el contacto de la tierra, esos gases se acumulan y en épocas de verano hay escapes de esa energía acumulada. Esos gases al salir, esa energía, al hacer contacto con la atmósfera arden, se vuelven llama. Y esas son las manifestaciones. Una llama azul, en algunas ocasiones amarilla, dependiendo de los metales presentes en el suelo. También se ha concluido que el hierro, la plata y otros, dan luces azules. Lo que es el oro trata de dar una luz entre amarilla y naranjada

Ese Alirio sí lee. Lee tanto. Ay no, pero es que Alirio lee mucho –opina Análida-. Es una cosa exagerada pa’ leer, Alirio. No, no, no, no. Y toda la vida. Y habla mucho con la gente vieja. Es que con la gente vieja es que uno aprende, ¿o no? Con la gente vieja es que uno aprende las cosas, ¿sí o no? Y anécdotas y todas esas cosas. Claro que en la juventud se aprenden muchas cosas muy diferentes. Pero pa’ la manera de vivir de uno y la manera de ser de uno, a la gente vieja uno le aprende muchas cosas. Y Alirio, ay no, es que Alirio si sabe de remedios de cosas, de… de… ay, no, es una cosa exagerada, exagerada. Y esas personas antiguas, de muchos años saben muchas cosas. Y demás que vieron tantas cosas…

Espantos

Hace tres meses salió un muchacho que trabajaba allí, vea, en el estadero –Carlos Correa, el presidente de la acción comunal de Palmitas, señala hacia el estadero la Aldea-, a las diez de la noche. Y se mató. El hijo de Oscar Bastidas. Y por ahí a los dos o tres días esa gente estaba trabajando en el turno de la noche, y no, no lo aguantaban ahí. Que qué pasaba. Ahí lo sentían reblujando y esculcando todos esos cajones. Y esa gente dijo, no, no así no podemos trabajar con ese ruido. Tuvieron que mandarle a decir una misa o yo no sé qué fue la cosa. Fue impresionante, una muerte trágica.

Cuando es repentina, accidental –agrega Alirio-, como la persona es menos consciente de que ha fallecido, puede molestar mucho más que esa persona que se agrava en una cama, que tiene todo el tiempo de despegarse de lo material, incluso hasta de sus mismos familiares y de todas las posesiones. Se dice que después de morir accidentalmente, uno puede vagar en el espacio y hacer las mismas cosas que hacía en vida. Se mete en esa rutina que llevaba anteriormente. Por eso no es difícil verlo, o escuchar que hace ruidos.

Dicen que del otro lado nadie ha vuelto a contar. Yo he leído mucho con respecto al tema. Oiga, como le parece que alguna vez me dejé yo echar el cuento y dejé a mi papá sólo amaneciendo en la casa. Ya mi mamá había fallecido. Resulta que él tenía el televisor aquí al frente y la cama aquí atravesada. Él para poder quedar de frente se acostaba atravesado, cruzado en la cama. Resulta que después de seis meses de haber fallecido mi mamá, me provocó a mi quedarme por allá donde unos amigos, no estaba cansado, y bueno, me relajé y me quede. Esa noche a mi papá, estando atravesado en la cama lo tomaron de los pies y lo pusieron a dormir derecho en la cama, después de las doce de la noche.

Le pregunté yo, bueno papá como sintió usted esas manos que lo tomaron. Mi mamá fue cremada y dicen que las personas que son cremadas logran un nivel de espiritualidad mucho más alto que el que va a descomponerse allá muy lentamente, porque el alma se libera más rápido. Por ahí hay un autor de psicología revolucionaria que dice: ‘por caridad incineren a los muertos’. Mi papá dijo, bueno, con todo convengo yo, menos que me llamen la atención del otro lado de esa manera.

Hace más o menos un año larguito –esta vez el que habla es Mario Álvarez, familiar de Alirio- yo que he andado tanto, que tengo amistades en toda parte. Pues allá en Ebéjico yo tengo unos amigos. Me fui pa’ la gallera porque yo he sido fanático a las riñas de gallos, yo tengo mis gallos y a cualquier pueblo cuando tengo con qué me voy. Que si hay ferias, que hay desafíos; me voy a peliar mis gallos y hablar con la gente.

Entonces me fui amanecer allá, cuando yo noté que el novio de una de las muchachas de allá, uno que no faltaba a la gallera y que era el que me patrocinaba con la plata en bastante y todo, porque él sabía que yo llevaba buenos animales; no estaba. Yo ese día lo extrañé, pero me entretuve por ahí con las demás amistades que hacía buen tiempo que no veía.

Cuando ya me atreví, avanzada la noche, pregunté: ¿dónde está David? ¡Cómo así que David! No mijo, eso es cuento ya en la historia. Y yo, ¿cómo así que pasó? No, el muchacho aquí abajo tuvo un accidente y se mató. ¡Cómo así! Entonces con razón Claudia –la novia- no bajo a la gallera, ¿o qué? Claro, y que va a salir si ella lo ve allá sentado siempre en la barra, tomándose su mediecita y apostando a los gallos y nadie más lo ve. Esa pelada está loca. Una vez bajó y había eventos ahí en las galleras. Cuando ella llegó, ahí mismo, en la esquina de la barra lo vio sentado, con su media de ron repartiéndole dizque a los amigos. Y esa pelada prácticamente cayó redondita. Porque los demás compañeros no veían a nadie. Ahí lo que estaba era otro señor robusto, el hombre no estaba ahí. Y prácticamente a ella le tocó irse un tiempo para Medellín porque en la casa no la dejaba, pues como una psicosis y como algo. Son cosas como asombrosas, increíbles.

Se dice que el alma y el espíritu de una persona –dice Alirio-, después de que abandona este vehículo llamado cuerpo físico, puede vagar en el espacio muchos días, tal vez años, hasta reintegrarse a una nueva existencia. Se dice que hay muchas almas y muchos espíritus que pueden reintegrarse a un nuevo cuerpo, a una nueva existencia en corto tiempo. Otros que tardan más, y eso dependiendo mucho del grado de evolución espiritual que tenga ese ser, porque la chispa divina no se pierde, ella permanece en nosotros por la eternidad. En estos asuntos, hay personas más sensibles que otras. Hay personas que están más en contacto con el otro mundo y otras que de pronto no tenemos esa sensibilidad.

La Barbacoa

Ay, sí. Ay, no –es lo primero que alcanza a decir Análida cuando le contamos de nuestra conversación con don Jesús Correa-. Ese viejo hermoso, divino. Que tiene mucho años, muchos, muchos. Entonces estuvieron en el trapiche de Aicardo. Ah, esa molienda de ahí es tan diferente, tan organizada. Y don Jesús, ese viejo divino. ¿Ustedes se imaginan ese señor como sería joven? Esos ojos azules y él blanco, blanco, blanco, ¿cierto? ¿Entonces hablaron con el viejito?

Nosotros éramos los perversos más grandes que habíamos en esta Aldea –comienza a contar don Jesús-. Vea, yo tenía una novia por allá arriba, muy bonita sí, y yo muy pollo también, porque a mí me gustaron las mujeres desde que tenía doce años; o sea avispadito.

Yo me vine y mi hermano se quedó allá conversando con la novia que tenía, otra muchacha. Y resulta que me quedé en la esquina esperándolo a que bajara, pa’ yo pasarme de aquí de la esquina de la Aldea, al otro lado que era la casa mía, una ramada que hay allá, que ahora es de los Álvarez. Esa era la vivienda mía, la casa de mi padre, él tenía esa finca.

Entonces salió un muchacho de ahí de una tienda que había y me dijo: Chucho que estás haciendo ahí, caminá vamos pa’ la casa, no te vas sólo ya tan tarde. Eran por ahí las once y media de la noche. Cuando yo fui saliendo le dije, no, yo voy, está muy cerquita. Cogí la quebrada pa’ bajo ligerito, ligerito, a lo oscuro, sí, pero yo tenía muy buena quimba pa’ andar. En ese tiempo no se usaban zapatos, sino a pie pelado.

¡Ay, negro querido! Cuando iba llegando a la portada de mí casa, resulta pues de que oigo un traquido por detrás que me quería levantar. Y arranco yo esa migajita que me faltaba pa’ dentrar a la casa. Cuando me enredé en una cepa de un naranjo-mandarino que había ahí, y esta uñita se me arrancó. Yo tenía mucho miedo. Cuando mi mamá me abrió la puerta y me dijo, ¿qué te pasó que vos venís echando sangre? Y le dije, no sabe lo que me pasó, mamá, que un animal me iba a agarrar aquí entrando a la casa. No había sentido yo que me había arrancado esa uña, vea. Me trompesé en una cepa allí, vea, me arranqué la uña.

Cuando al otro día me dice el muchacho –el de la tienda-, oís hombre, yo ya cuando llegué a la casa, iba la Barbacoa detrás de vos. Y le dije, ¿era la Barbacoa? ¡Eso chirriaba muy feo! Y dije a bueno, esa era la Barbacoa.

Yo siempre con mis andanzas y mis cosas me fui por allá pa’ la falda de la Sucia –una vereda de Palmitas- una noche y me quedé por allá. Cuando yo bajaba, como a la mitad del camino, en una finca que era del difunto Juanito Correa, me metieron desde ese alto arriba un grito muy verriondo. Y yo, muchacho usted sabe que yo estaba muy joven, se lo conteste, también le pegué su grito. Y seguí por esas vueltas del camino, abajo, lijerito. Cuando ya yo iba a despuntar las curvas de guayacanes que llamábamos, sentí que de donde yo había contestado el grito volvieron y me gritaron. Y yo dije: ve, esto no está bueno, yo abrirme a correr.

Cuando yo me fui a abrir a correr, que llegué así y vueltié así, di una curva así, ya sentía ese animal encima. Y entonces yo no encontré el camino, sino que como esa bajada era como esta falda –señala una pendiente que hay frente a nosotros-, había un cañozal. Y me tiró a ese cañozal, y dele vueltas canelas. Hasta que quedé por allá ensartado en una mata de caña, así, atisbando.

Cuando una mesita como así de larga, y así de ancha, se me arrimó y yo vi como unos palomos, con la cabeza colorada. Y yo pelándoles el ojo, pero engrampado en esa mata de caña, así, atisbando p’arriba. Y entonces ellos me voltiaban a ver, ahí los cuatro, pero alticos del suelo, como así –señala una distancia de un metro de alto, aproximadamente-. Pero no me hicieron nada. No me infriaron, ni me hicieron nada, sino que cuando menos pensé, fueron cogiendo suavecito, se salieron al camino y se perdieron.

¡Y ahora verá! La ida mía. Se fueron fue p’abajo, me van a esperar en el camino. Y yo ir donde Toño Correa a pedir dormida, ah, ya está muy tarde. Oiga pues hermano, cuando yo salgo a esas vueltas del camino que hay p’abajar al puente de la Sucia, cuando la vi que subía por el camino viejo de herradura, que subía a Palmitas. Las cuatro velitas, dele p’arriba y dele p’arriba. Y ahí si ya yo extravié camino de la Sucia, y ya me vine por un camino más acá, a subirme al camino que era la travesía donde están los estaderos. Por ahí era el camino pa’ yo entrar a mi casa. Pero ya era como la una de la mañana. ¡Avemaría! casi que me mata ese animal.

La Barbacoa era, dicen por ahí –complementa Carlos Muñoz, amigo de don Jesús-, ladrones que robaban y andaban como con una carreta o yo no sé qué. Con un andamio, cuatro velas, cuatro gallinazos. Y por donde andaba, eso dizque hacía ruidos como ruuu guan guan guan guan guan. Porque una vez contó mi amá, que por ahí por ese desecho que baja por un lado de la casa, en vez de seguir ese desecho derecho, dizque se metió por un desechito del cafetal de nosotros. Y pasó por donde es el patio de la casa. Y un perro que había durmiendo en una carreta no se mosquió. Vino a salir a latir –ladrar-, cuando ya subía por aquí por donde Camilo. Y en vez de seguir derecho por el camino, cogió un desecho pa’ subir aquí donde vivía Odulia. Y subió Tito, el de mi tío Apolinares, que oyó el ruido y pensó que era que venían a robarse alguna mula. Y entonces se levantó hasta con una escopeta y apenas vio ese aparato, entonces se devolvió y se encerró. Y disque llegó hasta la pesebrera y cogió manga arriba.

La Barbacoa –concluye don Jesús-, decían que eran los demonios que robaban muchas cosas por ahí. Pero a eso le echaron una maldición los sacerdotes, de que no podía andar más por las calles ni por los caminos. La condujeron dizque a andar por estos cañones, yo no sé. Dijeron que por ahí se había ido. Al camino nunca volvió espanto alguno…

La Barbacoa yo no entendía –dijo Análida cuando le echamos el cuento del espanto aquel-. No me contaban en realidad que era la tal Barbacoa, oís. ¿Sabés que pensaba yo? Que era un animal como deforme, como peludo, como raro pensaba yo. Como una cosa así. Barbacoa, piensa uno que es un animal con pelos y mirá lo que es.

Y de eso no se volvió ver nada, es lo que yo no entiendo por qué. Será que los vivos los hicimos espantar –se ríe mientras acaricia a su Palomo pandillero-, los vivos los hicimos espantar y se fueron todos. ¡Qué miedo los vivos!

miércoles, 16 de junio de 2010

Mordaza

Nadie dice nada,
lo cual es lo debido,
eso es ser consecuente.

¡Pero que alguien diga algo, por Dios!

Sirena Varada

¡Sirena, sirena! Coreaban las sirenas. Se veían sus luces, luces rojas de sirena. La calle titilaba, y las ventanas, y los rostros que asomaban. Y la sirena temblorosa en el centro del parque, estancada en la pileta, roja a su vez en su sangre, sangre roja de sirena. ¡Sirena, sirena! coreaban las sirenas de las ambulancias que llegaban hasta el parque.


°oOo°

Dos canciones para este fragmentico:

Sirena Varada - Héroes del Silencio


Don't let it bring you down - Annie Lennox

lunes, 14 de junio de 2010

Cliché

la primera persona del singular
en un lugar común
en tiempo presente
va tras su cola
intentando morderla
una
y otra vez
y nuevamente
y una vez más

(bis)

en una de tantas
no sabrá qué hacer
cuando la alcance

se devorará
quizá
una vez engullido
le dará la gana de regurgitar
a su primera persona del singular
sobre un lugar común
en tiempo presente
irá tras su cola
intentando morderla
una
y otra vez
y nuevamente
y una vez más

(bis)

martes, 18 de mayo de 2010

Entrada N° 100 / Número Equivocado

A pesar de las telarañas y el polvo que se hace notar a veces en este espacio, intento mantenerlo actualizado. Ésta es la entrada número 100 de Ángel Lunático, pensarán que es muy poco para tanto tiempo del blog, pero no es cosa fácil. Las pequeñas tareas siempre me han abrumado, soy un mal vividor, no sé apostar mis cartas, pero me tomo el tiempo para meter la pata.

Muchas gracias a los seguidores, a los visitantes esporádicos, a los que comentan y a los anónimos.

Un saludo y les dejo este escritucho que hice hace poco.


Número Equivocado

-Aló… aló.

De vez en cuando lo llamo para espantar el fantasma, para saber que sigue vivo y que no es el mismo. Nunca respondo, para que no haga memoria, no vaya a ser que recuerde que aún existo pero soy otro.

Son dos aló por año, una sola llamada. El primer aló siempre suena con esa voz que era la del él de entonces, el segundo destiñe la escena y me devuelve al que soy ahora, que no es un yo con él. A veces él cuelga, otras tantas lo hago yo.

Debo aceptar que no sabré que hacer el día que no conteste. Quizá le dé por cambiar de domicilio, o muera sin que me entere.

Cuando es mi teléfono el que suena y nadie responde, lo nombro. Como nadie dice nada, y nada es mudez y nadie es un mudo, me doy la licencia de creer que se trata de él. Pero entonces habla el mudo y todo resulta ser un número equivocado. Él debe pensar lo mismo de mis llamadas, aunque en ese caso yo si soy el nadie que se queda mudo hasta que termina la llamada.

-Aló… aló.

Del otro lado el teléfono es colgado y el tono que se repite... se repite.

martes, 20 de abril de 2010

El Pobre

Prefiero dormirme hambriento que indigestado. Soñaría, mientras muero, con sorbos y bocados. Evitaría la pesadilla del hombre glotón de estar regurgitando su fortuna sobre lo poco que le queda de fruición.

Mi apetito servirá como moneda para Caronte, en tanto el opulento caballero se hundirá en su devaluado dinero. Me muero pobre y a Dios gracias porque mi estómago desocupado me ha ocupado en la vida, mientras mi infortunado y rico compañero ha intentado en vano llenar unas entrañas insaciables.

Al final de cuentas no somos tan desiguales: mis rotos los llevo por traje, él tiene descocido su intestino.

domingo, 11 de abril de 2010

A Woman Left Lonely

-A Darkbantha y a Janis Joplin-



De hastío se va llenando también la noche. De palabras retenidas por silencios coagulados. En el día la apetencia, en la sombras la abstinencia. Y las jornadas la van endiosando, envejeciendo, hostigando.

En la radio, o en mi cabeza, no sé muy bien donde se encuentra la mujer que grita:

A woman left lonely will soon grow tired of waiting.
She'll do crazy things on lonely occasions.


De mareas trastornadas, remolinos perturbados, de palabras verticales pronunciadas por un sexo enardecido; se va vaciando la noche de inaudibles maullidos.

Makes a touchy situation
when a good face come into your head.

Y así las fiebres de la noche irán quemando a una mujer abandonada, entretanto en la radio se atropellan los vocablos horizontales de una muchacha que va llegando a pedazos hasta mi cama.

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